Dentro de laviolencia simbólica, Prigoshin destacó la reglamentación sobre “violencia mediática”, al considerarla “una área inexplorada en Latinoamérica, en la que se puntualiza qué se entiende por imágenes y contenidos que vulneran la dignidad de las mujeres e incurren en violencia”.
Por fin tenemos una reglamentación contra la que es, a mi entender, la más perversa de todas las formas de violencia: la violencia simbólica. Porque es la que naturaliza y legitima a todas las formas de sometimiento y violencia hacia las mujeres. De ahí surgen todas las demás. Y es desde aquí que se tiene que dar el cambio. Porque la violencia mediática no se da sólo en el programa de Tinelli. Vamos! Está en el cine, en el teatro y otras manifestaciones culturales. Opera de manera sutil pero está, y hace su trabajito de cántaro que tanto va a la fuente que al final se rompe.
Abre los ojos!
Nos guste o no, el arte también refleja lo que somos como sociedad. Y son las representaciones las que tienen que comenzar a cambiar. Sí, es el compromiso que nos queda como artistas ahora: ser artífices de este cambio de modelos de representación de género y dejar de reproducir el que genera la violencia, el tradicional, el patriarcal.